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I woke up this morning to extra cuddles and dance moves from my boys. Is still surreal to be celebrated on this day – that in my culture is as big and important as Christmas day.

But today I want to make it about the best woman in the world, and it is definitely not me, it is MY MOM.

I remember when I met Jacob (my eldest son, 4) for the first time. Besides the obvious and ridiculous amount of love I felt, what actually came first to my mind was my mom… WOW, how much she loves ME! I thought.

Since that day, my perspective, my thoughts and respect for her have completely changed. And to be honest, it also changed the way I see other women.

Saying she is the best mom in the world, it is not a clichè. It is 100% true and right.

She is capable to guide me with her silence. She is capable to console me with a cup of hot milk. I remember her waking me up every day with a kiss.

I remember her preparing everything to host big family parties, setting the table for brunch with friends, frecuently moving furniture, adding flowers and pictures around the house to make it look pretty. Decorating home for Christmas.

I remember her exploring markets,  buying fabrics and then taking them to the dress maker to create her new outfits. I remember her allowing me to do her make up for her social events.

I remember her allowing me to fly away, moving to Europe in my early twenties, leaving home for the first time and then surprising me to spend my birthday together in Venice. She allowed me to dream big and sometimes bringing my feet back on earth because I needed it.

I remember her supporting me building my business, helping me decide a colour or a fabric or checking on site for me.

I remember the hug she gave me when I gave her the news about my pregnancy and then giving me her words about the importance of family.

Nowadays we live continents apart, and I miss her so much, yet I can feel her everyday in the things I do as a mom. I honour her life, her faith and laughter.

I honour her wonderful, humble and warm heart that is capable to make magical things happen with love, class and good taste.

 

Esta mañana desperté con bailes y abrazos extra por parte de mis niños. Todavía es un poco surreal para mí ser celebrada en este día – que en mi cultura es una celebración tan grande e importante como lo es Navidad.

Pero hoy quisiera que sea sobre la mejor mujer del mundo, que definitivamente no soy yo, sino MI MAMÁ.

Recuerdo el día que conocí a Jacob (mi hijo mayor, 4) por primera vez. Además de la evidente y ridícula cantidad de amor que sentí, en lo primero que pensé fue en mi mamá… WOW cuánto ME ama!

Desde ese día, mi perspectiva, pensamiento y respeto hacia ella han cambiado completamente. Y para ser honesta, también cambió mi forma de ver a otras mujeres.

Decir que ella es la mejor mamá del mundo no es un clichè, es 100% cierto y correcto.

Ella es capaz de guiarme con su silencio. Es capaz de consolarme con una taza de leche caliente. Todavía recuerdo despertarme todos los días con sus besos.

Recuerdo cómo  organizaba grandes fiestas familiares, cómo preparaba la mesa para sus brunch con amigas y movía frecuentemente los muebles, flores y cuadros para que la casa siempre esté bonita. Recuerdo como decoraba la casa para Navidad.

Recuerdo cómo exploraba mercados, compraba telas y las llevaba a la costurera para hacerse ropa nueva. Recuerdo que me dejaba maquillarla para sus eventos sociales.

Recuerdo cómo me dejó volar y mudarme a Europa a mis veinte años, dejar casa por primera vez y sorprenderme para celebrar mi cumpleaños juntas en Venecia. Recuerdo cómo me dejó siempre soñar en grande y bajarme a tierra cuando lo necesitaba.

Recuerdo cómo me ayudaba a empezar mi negocio, escoger un color o una tela  e ir a obra por mí.

Recuerdo su abrazo cuando le di la noticia de mi embarazo y recuerdo decirme lo importante que es la familia.

Actualmente vivimos en diferentes continentes, y la extraño muchísimo pero puedo sentirla en mis acciones diarias como mamá. Honro su vida, su fé y sus carcajadas.

Honro su maravilloso, humilde y cálido corazón que es capaz de hacer magia con amor, clase y muy buen gusto.