I am not exactly an  adrenaline lover. Adventure sports? No, It is just not my thing.

It was holiday time back in 2009. I was there only for support. At that time I was living in Cape Town, one of the most beautiful cities in the world with no doubt.  A wonderful place that gave me a very interesting time in my life.

I am going to jump! A last minute decision. Yes, I am going to jump too (… I neededd to scream… loudly!) Have you ever felt like screaming? Suddenly I needed to de-stress  – so, I was in the right place.

And without thinking I was at the edge of Bloukrans Bridge ready to experience a 216 mt jump. The highest bungy jump in the world.

I screamed from my deepest inner. I went from feeling excited and very nervous to panic to wonderful laughter. Then, total silence while hanging there upside down.

Therapeutic. An awesome experience that I highly recommend.

Would I jump again. NO, thanks. I am fine now.

No soy precisamente amante de la adrenalina: deportes de aventura? No, no es lo mío.

Eran unas vacaciones en el 2009. Estaba ahí solo acompañando. En ese tiempo vivía en Ciudad del Cabo. Un lugar maravilloso que me regalo un tiempo muy interesante en mi vida. Sin duda, una de las ciudades más bellas del mundo.

Voy a saltar! lo decidí de último minuto. Si, yo también voy a saltar. (… y es que necesito gritar… y muy fuerte!) Alguna vez haz sentido ganar de gritar? Era como si de pronto necesitara desahogarme – y pues, estaba en el lugar perfecto.

Y sin pensarlo mucho, estaba al borde del Puente Bloukrans lista a experimentar un salto de 216 mts de altura. El salto bungy más alto del mundo!

Grité desde lo más profundo de mi ser. Pasé de los nervios al pánico y a las carcajadas intensas y maravillosas. Luego, silencio absoluto mientras quedé colgada de cabeza.

Terapeutico. Una experiencia increíble y altamente recomendable.

Lo volvería a hacer? No, gracias. No necesito gritar esta vez.